Allen y sus compañeros parten hacia Rosenheim, la tierra de los elfos, con una misión decisiva: detener la invasión del ejército del Rey Demonio y reorganizar las fuerzas élficas para hacer frente a la amenaza. Sin embargo, los elfos mantienen una profunda desconfianza hacia los humanos, lo que dificulta la cooperación entre ambos pueblos. Ante esta situación, Allen encuentra una oportunidad gracias a la profecía del Rey de los Espíritus, cuya existencia le permite ganarse la confianza necesaria para comenzar a poner en marcha su plan.
