El dragón solitario y huérfano, Tío Alas, es acogido por una familia de gatos mágicos que lo recibe y lo cría como si fuera uno de sus propios hijos. Al crecer, desarrolla un fuerte vínculo con su nueva familia y asume la misión de proteger a los gatos de los humanos. Sin embargo, con el paso del tiempo, Tío Alas comienza a observar algo que despierta su curiosidad: los gatos son capaces de establecer vínculos especiales con los humanos mediante la magia. Al presenciar estas conexiones una y otra vez, el dragón empieza a cuestionar sus propias ideas sobre los humanos.
