Eftal y Anastasia se dirigen al tesoro de la mansión de Merlín en busca de la legendaria espada Raikiri, un arma que el antiguo Emperador del Trueno llevó consigo desde el castillo del Rey Demonio y blandió con sus propias manos. Sin embargo, el guardián del tesoro, un poderoso genio de la lámpara, desconoce la verdadera identidad de Eftal y comienza a burlarse tanto de él como de Merlín. La provocación despierta la ira de Eftal, quien deberá decidir cómo responder ante semejante insolencia. Más tarde, Eftal y sus compañeros salen a la ciudad para disfrutar de unas compras antes de que llegue el momento que todos estaban esperando: el ingreso en la Academia de Magia.
