Debido a sus malas posturas al dormir, Yani-neko dibuja accidentalmente un círculo mágico y termina invocando al “Demonio de la Nicotina“. Sin embargo, el demonio no soporta la suciedad ni el desorden de la habitación y decide marcharse de inmediato. Así, mientras una habitación hecha un desastre termina salvando al mundo de una amenaza inesperada, Yani-neko busca una manera de ganar dinero y consigue, a través de una agencia de empleo, un trabajo de limpieza en una misteriosa instalación subterránea. Como de costumbre, sus decisiones lo llevan a situaciones cada vez más extrañas.
